Andrea le sonrió y se puso un poco sentimental
-No sé que haría sin vosotros chicos,sois los mejores amigos-decía Andrea-
-Tú si que eres lo mejor-contestó Catalina-
-Tenemos que estar en ésto juntos hasta el final.
-Sólo si me cuentas algo
-Depende, pero suéltalo
-¿Estás con Raúl o no?
-Pues...¡sí!. Lo siento pero lo quiero, ya no aguantaba más.
Borja cambió a un gesto de cara melancólico y Andrea se extrañó. Pero lo que
ella no sabía, era que Borja estaba empezando a sentir algo por ella.
-Perdón, no me encuentro bien. Catalina me voy a mi casa, no me acompañes,
hoy quiero estar solo ¿de acuerdo?-dijo Borja-
-Pero...¿qué te pasa? ¿te encuentras bien?, ¿seguro que no quieres que te
acompañe?-le preguntaba muy seguidamente Catalina-
-Seguro, ya tengo muchas cosas encima que no me puedo quitar de la cabeza.
-Al menos, dinos que te pasa-añadió Andrea-
Borja la miró durante un tiempo corto y se fue sin contestar a Andrea saliendo
por la puerta, dirigiéndose hacia su casa.
Andrea empezó a sospechar y le dijo a su amiga que tenía sueño, así es que se
retiró junto con Raúl. Gonzalo pasó junto a ella y Andrea se lo empezó a contar
un poco confusa.
-Creo que...Borja está sintiendo algo por mí, y yo no quiero-dijo ella-
-¿Qué?, ¿y eso cómo lo sabes?
-Catalina me preguntó que si yo estaba saliendo con Raúl y yo le dije que sí,
claro no le voy a mentir, y en ese momento, Borja se puso melancólico y se fue
de aquí sin decir por qué. Ojalá me equivoque, pero esa es mi versión.
-Joder pues si eso es verdad, tu amistad con Catalina se verá muy pero que muy
jodida.
-Pero a ti te vendrá genial, tendrás el camino libre para irte con ella y yo pues...
lo más seguro, es que lo deje con Raúl y yo no quiero que pase.
-Pero ¿tú quieres a Borja?
-Yo...
En ese momento entró por la puerta la enfermera de Andrea, y le puso la
comida en su mesita.
Al terminar,le puso anestesia para dormir, ya que era imposible que se
durmiera por sí sola.
Andrea había amanecido genial y al poco rato, la enfermera le dijo que se
tendría que quedar ingresada hasta el viernes por motivos de salud, ya que
los médicos le harían muchas pruebas para saber cual es su estado. A Andrea
no le gustó mucho la idea esa, pero no tuvo más remedio que aceptarla.
-Andrea...¿Qué te ha pasado?-preguntó Gonzalo-
-Borja me quiere, y yo no. Si Catalina se entera, perderé su amistad
-¿Te quiere?, ¿entonces es verdad?
-Sí, y no veas como se expresaba conmigo, no podía evitar llorar. Pero ¿cómo seré tan gilipollas?,
parecía que yo también estaba enamorada.
-¿Y lo estás?
-¡No!. Haber yo quiero a Raúl, y nunca más habrá otro
-Joder pues...no sé que decirte, yo no soy el más indicado para hablar de éste tema. Sólo te diría que pasaras de él.
Más que nada porque como llegue esto a los oídos de Cata y Raúl lo más seguro los pierdas.
-¿Pero yo por qué? ¡si yo no lo quiero!
-Ya lo sé, pero ellos creerán que sí. En el amor todo o casi todo es cruel
-Cambiando de tema...¿Cómo le diremos a mamá que nos vamos a pasar la noche fuera?
-Le diremos que nos iremos de fiesta, es fácil
-Me iré contigo si me prometes, que me vas a cuidar-le dijo Andrea sonriendo-
-¿Para qué están los hermanos mayores?. Claro que te cuidaré, y por muy peligrosa que sea
esta aventura, juro que nada malo te pasará
-Gracias por todo hermano. Ten esto presente: Si Borja sigue por mí, llegará un momento en el que él
abandone a Catalina y venga a insistirme, será entonces cuando ella y Raúl dejen de hablarme. Espero
que tú no lo hagas.
-No lo haré, confía en mí. Lo peor es que...no esperaba esta reacción por parte de Borja. Se nota
que te quiere.
-Preferiría que no lo hiciese, porque lo probable es que yo también me enamore y es lo que no
quiero que pase
-Si de verdad quieres a Raúl, no te importará la cantidad de chicos que te supliquen
-Ahí está el problema: Que yo no sé si estoy enamorada o no de Raúl. Y lo peor es que
siento algo por Borja.
-¿Hablas enserio?-preguntó Gonzalo sorprendido-
-Sí, pero muy pequeño.
-Te haré la pregunta del siglo, y quiero que seas sincera: Si Borja no estuviese con Cata y tú tampoco con Raúl ¿estarías
con él?
-Haber Gonzalo, en esa situación sería distinto, yo no querría a Raúl y mi amistad con Catalina no estaría
en juego.
-Eso es un sí.
-No, lo mío con Borja es pan y agua. No tengo nada que hacer con él.Está claro que nací para quedarme sola
-Eh, pues ya somos dos, que yo a Cata la amo, y sin embargo ella está muy pillada por Borja
-Si pues ya verás cuando Borja la deje para irse conmigo.
-¡Puf!, esta conversación me extresa. Dejemos el tema, vamos a comer anda, que mamá me dijo hace veinte
minutos que la comida ya estaba
-Vamos
-Pero antes...yo que tú me limpiaba los ojos.
Andrea obedeció y luego los dos bajaron para comer.
FIN DEL CAPÍTULO 6....
Espero que os haya gustado...
el próximo capítulo lo intentaré
publicar el sábado que viene....
¡muchos besos!
Por: Silvia Moratalla Fernández
sábado, 29 de enero de 2011
sábado, 15 de enero de 2011
El Secreto de la Iglesia Maldita {{cap.5}}
Al poco rato, salió un médico y les informó sobre el estado de Andrea:
-Ella está bien, pero no me explico cómo se desmayó de esta forma tan extraña. Le hemos hecho unos análisis y en ellos no hay nada raro que le pudiera causar ese desmayo tan extraño, ni siquiera el alcohol.-explicó el médico-
-No sé doctor, ella me dijo que se sentía dévil, pero yo creo que fue porque no comió nada, esa es mi versión-contestó Gonzalo-
-Tal vez, pero un desmayo de esos, no se producirían tan fuertes por no comer.
-Entonces ni idea, tu eres el doctor.
En ese momento, Andrea salió de su sala con un camisón blanco y con la cara muy pálida dirigiéndose a Gonzalo.
-Quiero que te quedes junto a mí, escucho cosas extrañas y tengo miedo-le susurró Andrea-
-Andrea, tienes que volver a tu sala.-dijo el doctor-
-¡No! ¡quiero que pase Gonzalo la noche conmigo!-decía muy nerviosa-
-Vale, tranquila....
-Pero nadie más, no quiero a nadie más dentro
-Está bien
Gonzalo se fue con su hermana a su habitación y allí comenzaron a hablar.
-Andrea, si te pasa algo nunca me lo perdonaría, te quiero muchísimo-dijo él-
-Esto me volverá loca, no paro de escuchar pasos que se acercan a mi...poco a poco y me quisieran decir algo, pero yo no les dejo.
-Puf, en estos casos....es difícil decirte qué es lo más adecuado
-¿A qué te refieres?
-A escuchar lo que quieren, o no dejarles que se acerquen. Esta vez es demasiado difícil.
-¿Qué hora es?
-Son las seis y media
-Pues todo se me ha pasado eterno....como si cada hora, fuese un siglo, siento que hoy no soy la Andrea de siempre, siento como si....no le importase a nadie
-Pues no pienses eso que no tienes razón. Y ahora a descansar un poco.
-No me apetece
-Aunque no tengas ganas tienes que hacerlo.
En ese momento, Raúl entró por la puerta muy nervioso, y Gonzalo se fue de la habitación para que hablasen a solas. Raúl acercó una silla a su cama y le besó la frente mientras le agarraba la mano con delicadeza.
-¿Cómo estás?-preguntó él-
-Ahora bien...me desmayé al ver una de mis extrañas visiones
-¿Extrañas visiones?
-Ví una mancha de sangre en la pared de mi casa, y de pronto empezó a formar una palabra en latín
-¿La mancha de sangre?
-Si, mi hermano fue el primero en verlo, y al hacerlo yo, me dio un ataque de nervios: Empecé a llorar muy fuerte, hasta que comencé a perder toda la fuerza que tenía en mí, y finalmente me desplomé. Me desperté en el hospital.
-¡Qué horror!
-Todo por pasar a la iglesia, tuve yo la culpa, siempre queriendo hacerme la importante y de repente...¡paf! te cambia la vida.
-La culpa fue mía, yo inventé lo de pasar la noche en la puerta
-Ya, pero yo fui la que pasó, junto con mi hermano, Cata y Borja. Ahora ya me da igual todo, asíque el viernes que viene pienso volver ahí dentro con dos narices y a recorrerme toda la iglesia para averiguar sus misteriosos sucesos.
-Te arriesgas demasiado-le advirtió Raúl-
-Ya te dije que me da igual
-Ya pero a mí no, no quiero perderte
-¿Aún sigues colado por mí? ¿cómo es posible?
-Ya te lo dije, eres la única persona que quiero de verdad y nunca te abandonaré
-Pues ya me había echo la idea de que me habías olvidado
-Pues te has equivocado
-Aún así, lo dudaré, me lo tienes que demostrar siempre
-Eres difícil ¿eh?-decía Raúl-
-Puede ser...
-Te quiero Andrea, y encima te quiero mucho.¿Me crees ahora?
-Tal vez. Me extraña que hoy no estés con otra por el parque, y que estés aquí conmigo visitándome y queriendo saber mi estado. Sí, tal vez te crea.
-Entonces eso me gusta
Andrea sonrió y Raúl se acercó más a ella hasta que finalmente la besó.
Al poco rato, entraron por la puerta Catalina y Borja, querían saber qué tal estaba, pero a la vez, ella le tendría que decir algo muy importante sobre las visiones extrañas que ella también tiene.
Le hicieron a Raúl que saliera de la habitación y se sentara al lado de Gonzalo. Así lo hizo, y los tres amigos se quedaron hablando dentro del cuarto.
-Andrea, nunca debimos pasar ahí dentro, veo muchas cosas extrañas: sombras, personas que me siguen sin rostro, portazos en las puertas cuando ninguna está cerrada...-explicaba Catalina-
-No eres la única ¿sabes?. Mi hermano y yo también vemos cosas, y lo peor esque vemos los dos lo mismo. Borja, ¿tú ves algo?
Borja se callaba y se ponía nervioso
-Sí...-respondió con miedo-
-No me lo habías contado-le dijo Catalina-
-No quería preocuparte más, a parte ya me da igual contarlo. Lo mío es siempre lo mismo, nunca cambio de visión.
-Y...¿qué ves?-preguntó Andrea-
-Cuando estoy completamente solo en mi habitación, veo en frente de mí, un piano que sangra
-¿Cómo es?
-Es un órgano de iglesia, dentro de él se escucha una voz femenina y cuando para, el órgano empieza a sangrar bestialmente
-Voz femenina...-pensaba Andrea en alto-
-Sí, cantaba. Como la de la iglesia
-¿Era latín?
-Creo que sí ¿por qué?
-¿Y dice MORTEM?
-Creo que también pero ¿qué sucede?
-Pues que a lo mejor la chica que canta nos quiere decir algo a través de su letra, y también a través del piano.
-Y nadie lo vio, pero puede ser una señal ¿no crees?
-El viernes lo sabremos
-¿Irás?-preguntó Andrea-
-Iré, tranquila
FIN DEL CAPÍTULO 5
Espero que os haya gustado!
Por los motivos de estudio, no sé cuando podré
publicar el capítulo 6, pero lo haré cuanto antes
Por: Silvia Moratalla Fernández
-
-Ella está bien, pero no me explico cómo se desmayó de esta forma tan extraña. Le hemos hecho unos análisis y en ellos no hay nada raro que le pudiera causar ese desmayo tan extraño, ni siquiera el alcohol.-explicó el médico-
-No sé doctor, ella me dijo que se sentía dévil, pero yo creo que fue porque no comió nada, esa es mi versión-contestó Gonzalo-
-Tal vez, pero un desmayo de esos, no se producirían tan fuertes por no comer.
-Entonces ni idea, tu eres el doctor.
En ese momento, Andrea salió de su sala con un camisón blanco y con la cara muy pálida dirigiéndose a Gonzalo.
-Quiero que te quedes junto a mí, escucho cosas extrañas y tengo miedo-le susurró Andrea-
-Andrea, tienes que volver a tu sala.-dijo el doctor-
-¡No! ¡quiero que pase Gonzalo la noche conmigo!-decía muy nerviosa-
-Vale, tranquila....
-Pero nadie más, no quiero a nadie más dentro
-Está bien
Gonzalo se fue con su hermana a su habitación y allí comenzaron a hablar.
-Andrea, si te pasa algo nunca me lo perdonaría, te quiero muchísimo-dijo él-
-Esto me volverá loca, no paro de escuchar pasos que se acercan a mi...poco a poco y me quisieran decir algo, pero yo no les dejo.
-Puf, en estos casos....es difícil decirte qué es lo más adecuado
-¿A qué te refieres?
-A escuchar lo que quieren, o no dejarles que se acerquen. Esta vez es demasiado difícil.
-¿Qué hora es?
-Son las seis y media
-Pues todo se me ha pasado eterno....como si cada hora, fuese un siglo, siento que hoy no soy la Andrea de siempre, siento como si....no le importase a nadie
-Pues no pienses eso que no tienes razón. Y ahora a descansar un poco.
-No me apetece
-Aunque no tengas ganas tienes que hacerlo.
En ese momento, Raúl entró por la puerta muy nervioso, y Gonzalo se fue de la habitación para que hablasen a solas. Raúl acercó una silla a su cama y le besó la frente mientras le agarraba la mano con delicadeza.
-¿Cómo estás?-preguntó él-
-Ahora bien...me desmayé al ver una de mis extrañas visiones
-¿Extrañas visiones?
-Ví una mancha de sangre en la pared de mi casa, y de pronto empezó a formar una palabra en latín
-¿La mancha de sangre?
-Si, mi hermano fue el primero en verlo, y al hacerlo yo, me dio un ataque de nervios: Empecé a llorar muy fuerte, hasta que comencé a perder toda la fuerza que tenía en mí, y finalmente me desplomé. Me desperté en el hospital.
-¡Qué horror!
-Todo por pasar a la iglesia, tuve yo la culpa, siempre queriendo hacerme la importante y de repente...¡paf! te cambia la vida.
-La culpa fue mía, yo inventé lo de pasar la noche en la puerta
-Ya, pero yo fui la que pasó, junto con mi hermano, Cata y Borja. Ahora ya me da igual todo, asíque el viernes que viene pienso volver ahí dentro con dos narices y a recorrerme toda la iglesia para averiguar sus misteriosos sucesos.
-Te arriesgas demasiado-le advirtió Raúl-
-Ya te dije que me da igual
-Ya pero a mí no, no quiero perderte
-¿Aún sigues colado por mí? ¿cómo es posible?
-Ya te lo dije, eres la única persona que quiero de verdad y nunca te abandonaré
-Pues ya me había echo la idea de que me habías olvidado
-Pues te has equivocado
-Aún así, lo dudaré, me lo tienes que demostrar siempre
-Eres difícil ¿eh?-decía Raúl-
-Puede ser...
-Te quiero Andrea, y encima te quiero mucho.¿Me crees ahora?
-Tal vez. Me extraña que hoy no estés con otra por el parque, y que estés aquí conmigo visitándome y queriendo saber mi estado. Sí, tal vez te crea.
-Entonces eso me gusta
Andrea sonrió y Raúl se acercó más a ella hasta que finalmente la besó.
Al poco rato, entraron por la puerta Catalina y Borja, querían saber qué tal estaba, pero a la vez, ella le tendría que decir algo muy importante sobre las visiones extrañas que ella también tiene.
Le hicieron a Raúl que saliera de la habitación y se sentara al lado de Gonzalo. Así lo hizo, y los tres amigos se quedaron hablando dentro del cuarto.
-Andrea, nunca debimos pasar ahí dentro, veo muchas cosas extrañas: sombras, personas que me siguen sin rostro, portazos en las puertas cuando ninguna está cerrada...-explicaba Catalina-
-No eres la única ¿sabes?. Mi hermano y yo también vemos cosas, y lo peor esque vemos los dos lo mismo. Borja, ¿tú ves algo?
Borja se callaba y se ponía nervioso
-Sí...-respondió con miedo-
-No me lo habías contado-le dijo Catalina-
-No quería preocuparte más, a parte ya me da igual contarlo. Lo mío es siempre lo mismo, nunca cambio de visión.
-Y...¿qué ves?-preguntó Andrea-
-Cuando estoy completamente solo en mi habitación, veo en frente de mí, un piano que sangra
-¿Cómo es?
-Es un órgano de iglesia, dentro de él se escucha una voz femenina y cuando para, el órgano empieza a sangrar bestialmente
-Voz femenina...-pensaba Andrea en alto-
-Sí, cantaba. Como la de la iglesia
-¿Era latín?
-Creo que sí ¿por qué?
-¿Y dice MORTEM?
-Creo que también pero ¿qué sucede?
-Pues que a lo mejor la chica que canta nos quiere decir algo a través de su letra, y también a través del piano.
-Y nadie lo vio, pero puede ser una señal ¿no crees?
-El viernes lo sabremos
-¿Irás?-preguntó Andrea-
-Iré, tranquila
FIN DEL CAPÍTULO 5
Espero que os haya gustado!
Por los motivos de estudio, no sé cuando podré
publicar el capítulo 6, pero lo haré cuanto antes
Por: Silvia Moratalla Fernández
-
miércoles, 12 de enero de 2011
El secreto de la iglesia maldita {{Cap.4}}
-¿Pero qué coño...?-preguntó Borja atónito-
-¿Cómo es posible?-preguntó Catalina-
-Ni se sabe, aquí las cosas nunca tendrán sentido.
-Lo tendrán. Tenemos que averiguarlo antes de seis meses-dijo Andrea-
-¡Coño! ¿recordais lo qué dijo Lara?. Dentro de seis meses se supone que harán cien años para que se produzca otro sacrificio-añadió Gonzalo-
-Pues no se lo daremos
-Si no se lo damos....entonces el pueblo estará maldito para siempre ¿esque no piensas?
-¿Qué hacemos entonces?
-Averiguarlo antes de seis meses e irnos de aquí pero para siempre.
-Si pues tu verás como convences a mamá para irnos de aquí.
-Contándoselo.
-¡No!-interrumpió Borja-ésto no se lo podemos contar a nadie, si nosotros empezamos ésto lo terminaremos todos juntos.
-Pero esque es imposible, en seis meses, si no entregamos a alguien que sirva para sacrificio moriremos todos. Es uno, o todos.-dijo Andrea-
-Otra vez a cero...
-Da igual, nosotros a lo nuestro. Investiguemos lo que pasó aquí, y si hay que morir dentro de seis meses pues nos morimos y punto, pero con la conciencia tranquila.
-¡Qué no!, ¡qué esto nos viene muy grande!-añadió Catalina-
-Tú también has entrado, asíque ahora te jodes, pero vendrás con nosotros-dijo Andrea-
-¿Cuándo vendremos?
-Todos los viernes y sábados por la noche a las nueve.
-No nos dejarán nuestros padres
-¡Pues nos escapamos y punto!
-No es tan fácil Andrea.
-¿Estás con nosotros o contra nosotros?
-Con vosotros, lo estaré hasta el final.
Andrea se metió en su saco de dormir y se tapó con la manta. Los demás al verla decidieron hacer lo mismo, olvidarse de la situación por un momento-cosa que sería imposible- y descansar aunque fueran dos horas.
Al final, consiguieron dormirse, pero a las cinco de la madrugada.
Se levantaron a las dos y media del medio día, y Andrea ya había recibido tres llamadas perdidas de su madre. Cuando ésta las vio, avisó a Gonzalo y empezaron a recoger todo el equipaje que habían traído.
Antes de irse, Andrea quería comprobar si los sucesos extraños también ocurrían por la mañana.
-Venid alguno conmigo, no me apetecería quedarme encerrada yo sola aunque se vea luz-dijo ella-
-Yo te acompaño-contestó Raúl-
Andrea y Raúl se dirigieron hacia la iglesia, y al entrar, no sucedió nada. Lo único que se escuchaba, eran los pájaros cantar volando por el azulado cielo.
-Vale, sabemos otra cosa, por las mañanas no sucede nada, todo da el giro a partir de las doce de la noche-informó Andrea-
-Andrea enserio, no te hagas ahora la interesante. De que lleguemos a casa se nos han echo las tres-le contestó Gonzalo-
-Contigo no tengo nada que hablar.
Cuando el grupo recogió las cosas, se fueron de la iglesia de Santa Bárbara para dirigirse hacia sus casas.
Al llegar a la puerta del instituto, se despidieron y cada uno se fue por su camino.
Por el camino, Gonzalo es el que insistía ahora, el perdón de su hermana.
-Andreita querida, perdóname por haberte gritado así, pero esque estaba demasiado nervioso, perdóname porfavor-decía su hermano-
-No sé, no sé...si te arrodillas alomejor me lo pienso-contestó Andrea bromeando-
Gonzalo se arrodilló y Andrea se empezó a reír.
-Era una broma tonto, no hacía falta que te arrodillaras. Tienes mi perdón, se que lo buscabas de verdad.
-Al menos me ha servido de algo
-Oye, te tengo que hacer una pregunta sobre la mujer que cantaba en...latín, creo
-¿Qué pasa?
-¿Escuchaste lo qué cantaba?
-Sí, pero no lo entendía, es latín, yo no sé latín.
-Ya pero una de sus palabras me impactó. Dijo algo de..."MORTEM", eso es muerte. Lo que cantaba era para nosotros.
-No tiene nada que ver, muchas canciones también tienen esa palabra y no está dedicada para alguien
-Las otras palabras las escuché, y estaba tan impactada que se me grabó todo en la cabeza. Esta tarde iré a la biblioteca y encontraré el significado de esas palabras.
-¿Por qué te llaman tanto la atención esas frases tan...tétricas?
-Porque puede que esa chica nos quisiera decir algo a través de sus canciones.
-No sé Andrea, yo lo veo como una canción normal y corriente.
-¿Con la palabra MUERTE?. Esque lo más impactante ha sido eso, dentro de una iglesia y estando ahí nosotros.
-Mira, yo creo que lo mejor que puedes hacer es esperar hasta el viernes que viene y escuchar bien la canción, tal vez te confundiste de palabra.
-Vale, pero acuérdate de esta palabra: "MORTEM". Cuando estemos allí, acuérdate y escucha su voz...estoy segura de que lo dice.
-Lo haré, no te preocupes.
Cuando los dos hermanos llegaron a su casa, su madre Irene les echó la bronca, pero Andrea se inventó la excusa perfecta:
-Reconocemos que hemos llegado tarde, pero esque muchas personas de las que fueron allí, bebieron y dejaron la casa hecha una porquería, entonces la ayudamos a limpiarla-mintió Andrea-
-Es la última vez ¿os enteráis?
-Más claro imposible, pero no nos puedes encerrar toda la vida aquí como si fueramos niños. Yo ya voy a cumplir los 17 y Gonzalo los 19, ya somos grandes ¿no crees?
De pronto, Andrea divisó una enorme mancha roja en la pared, y le preguntó a su madre qué había pasado, aunque Irene no sabía qué contestarle, ya que ella no veía ninguna mancha roja.
Cuando su madre se fue a la cocina, Gonzalo se acercó a su hermana y la comenzó a tranquilizar.
-El guardia tenía razón. Vamos a tener que soportar sucesos extraños, incluso en nuestra propia casa, y lo que es peor....que soy la primera. Esto acabará volviéndome loca-dijo Andrea-
-No eres la primera, yo también la he visto, pero no e dicho nada. Sabía que era una de nuestras extrañas visiones-contestó Gonzalo-
-Entonces...¿tú también la has visto?
-Sí, y estoy demasiado nervioso.
-No nos podemos volver atrás, tenemos que superarlo juntos, ésto nos pasa por extrovertidos. Gonzalo, nunca te separes de mi lado, tengo miedo
-Nunca lo haré, te lo juro.
De pronto, Gonzalo vio como la mancha de sangre, empezó a formar una palabra en latín bastante conocida:"MORTEM". Este se quedó sorprendido, y Andrea se dio cuenta de que le pasaba algo al ver su cara. Andrea miró hacia atrás y vio lo que formó la mancha. Esta empezó a llorar tanto, que las fuerzas de su cuerpo se fueron consumiendo y se desplomó, pero su hermano la cogió en brazos y llamó rápido a su madre.
Irene se puso muy tensa y comenzó a darle pequeños golpecitos en la cara, pero no reaccionaba, asíque su madre decidió llamar a un médico.
Cuando diez minutos más tarde, la ambulancia estaba en la puerta,Andra abrió los ojos, pero su color no era el moreno oscuro que ella tenía diariamente, sino de color blanco, como el de un copo de nieve.
Gonzalo se lo dijo a los médicos y la pusieron corriendo en una camilla para llevársela al hospital. Su hermano se fue con ella en la ambulancia, y su madre Irene los seguía detrás con el coche.
Al llegar al hospital se la llevaron rápidamente a urgencias, y allí necesitaron un cuarto de hora para rehanimarla.
Gonzalo apenas tenía fuerzas, y sólo pensaba en que si a Andrea le pasaba algo, se sentiría culpable.
FIN DEL CAPÍTULO 4
Espero que os halla gustado!
EL VIERNES, CAPÍTULO 5`
Por: Silvia Moratalla Fernández
-¿Cómo es posible?-preguntó Catalina-
-Ni se sabe, aquí las cosas nunca tendrán sentido.
-Lo tendrán. Tenemos que averiguarlo antes de seis meses-dijo Andrea-
-¡Coño! ¿recordais lo qué dijo Lara?. Dentro de seis meses se supone que harán cien años para que se produzca otro sacrificio-añadió Gonzalo-
-Pues no se lo daremos
-Si no se lo damos....entonces el pueblo estará maldito para siempre ¿esque no piensas?
-¿Qué hacemos entonces?
-Averiguarlo antes de seis meses e irnos de aquí pero para siempre.
-Si pues tu verás como convences a mamá para irnos de aquí.
-Contándoselo.
-¡No!-interrumpió Borja-ésto no se lo podemos contar a nadie, si nosotros empezamos ésto lo terminaremos todos juntos.
-Pero esque es imposible, en seis meses, si no entregamos a alguien que sirva para sacrificio moriremos todos. Es uno, o todos.-dijo Andrea-
-Otra vez a cero...
-Da igual, nosotros a lo nuestro. Investiguemos lo que pasó aquí, y si hay que morir dentro de seis meses pues nos morimos y punto, pero con la conciencia tranquila.
-¡Qué no!, ¡qué esto nos viene muy grande!-añadió Catalina-
-Tú también has entrado, asíque ahora te jodes, pero vendrás con nosotros-dijo Andrea-
-¿Cuándo vendremos?
-Todos los viernes y sábados por la noche a las nueve.
-No nos dejarán nuestros padres
-¡Pues nos escapamos y punto!
-No es tan fácil Andrea.
-¿Estás con nosotros o contra nosotros?
-Con vosotros, lo estaré hasta el final.
Andrea se metió en su saco de dormir y se tapó con la manta. Los demás al verla decidieron hacer lo mismo, olvidarse de la situación por un momento-cosa que sería imposible- y descansar aunque fueran dos horas.
Al final, consiguieron dormirse, pero a las cinco de la madrugada.
Se levantaron a las dos y media del medio día, y Andrea ya había recibido tres llamadas perdidas de su madre. Cuando ésta las vio, avisó a Gonzalo y empezaron a recoger todo el equipaje que habían traído.
Antes de irse, Andrea quería comprobar si los sucesos extraños también ocurrían por la mañana.
-Venid alguno conmigo, no me apetecería quedarme encerrada yo sola aunque se vea luz-dijo ella-
-Yo te acompaño-contestó Raúl-
Andrea y Raúl se dirigieron hacia la iglesia, y al entrar, no sucedió nada. Lo único que se escuchaba, eran los pájaros cantar volando por el azulado cielo.
-Vale, sabemos otra cosa, por las mañanas no sucede nada, todo da el giro a partir de las doce de la noche-informó Andrea-
-Andrea enserio, no te hagas ahora la interesante. De que lleguemos a casa se nos han echo las tres-le contestó Gonzalo-
-Contigo no tengo nada que hablar.
Cuando el grupo recogió las cosas, se fueron de la iglesia de Santa Bárbara para dirigirse hacia sus casas.
Al llegar a la puerta del instituto, se despidieron y cada uno se fue por su camino.
Por el camino, Gonzalo es el que insistía ahora, el perdón de su hermana.
-Andreita querida, perdóname por haberte gritado así, pero esque estaba demasiado nervioso, perdóname porfavor-decía su hermano-
-No sé, no sé...si te arrodillas alomejor me lo pienso-contestó Andrea bromeando-
Gonzalo se arrodilló y Andrea se empezó a reír.
-Era una broma tonto, no hacía falta que te arrodillaras. Tienes mi perdón, se que lo buscabas de verdad.
-Al menos me ha servido de algo
-Oye, te tengo que hacer una pregunta sobre la mujer que cantaba en...latín, creo
-¿Qué pasa?
-¿Escuchaste lo qué cantaba?
-Sí, pero no lo entendía, es latín, yo no sé latín.
-Ya pero una de sus palabras me impactó. Dijo algo de..."MORTEM", eso es muerte. Lo que cantaba era para nosotros.
-No tiene nada que ver, muchas canciones también tienen esa palabra y no está dedicada para alguien
-Las otras palabras las escuché, y estaba tan impactada que se me grabó todo en la cabeza. Esta tarde iré a la biblioteca y encontraré el significado de esas palabras.
-¿Por qué te llaman tanto la atención esas frases tan...tétricas?
-Porque puede que esa chica nos quisiera decir algo a través de sus canciones.
-No sé Andrea, yo lo veo como una canción normal y corriente.
-¿Con la palabra MUERTE?. Esque lo más impactante ha sido eso, dentro de una iglesia y estando ahí nosotros.
-Mira, yo creo que lo mejor que puedes hacer es esperar hasta el viernes que viene y escuchar bien la canción, tal vez te confundiste de palabra.
-Vale, pero acuérdate de esta palabra: "MORTEM". Cuando estemos allí, acuérdate y escucha su voz...estoy segura de que lo dice.
-Lo haré, no te preocupes.
Cuando los dos hermanos llegaron a su casa, su madre Irene les echó la bronca, pero Andrea se inventó la excusa perfecta:
-Reconocemos que hemos llegado tarde, pero esque muchas personas de las que fueron allí, bebieron y dejaron la casa hecha una porquería, entonces la ayudamos a limpiarla-mintió Andrea-
-Es la última vez ¿os enteráis?
-Más claro imposible, pero no nos puedes encerrar toda la vida aquí como si fueramos niños. Yo ya voy a cumplir los 17 y Gonzalo los 19, ya somos grandes ¿no crees?
De pronto, Andrea divisó una enorme mancha roja en la pared, y le preguntó a su madre qué había pasado, aunque Irene no sabía qué contestarle, ya que ella no veía ninguna mancha roja.
Cuando su madre se fue a la cocina, Gonzalo se acercó a su hermana y la comenzó a tranquilizar.
-El guardia tenía razón. Vamos a tener que soportar sucesos extraños, incluso en nuestra propia casa, y lo que es peor....que soy la primera. Esto acabará volviéndome loca-dijo Andrea-
-No eres la primera, yo también la he visto, pero no e dicho nada. Sabía que era una de nuestras extrañas visiones-contestó Gonzalo-
-Entonces...¿tú también la has visto?
-Sí, y estoy demasiado nervioso.
-No nos podemos volver atrás, tenemos que superarlo juntos, ésto nos pasa por extrovertidos. Gonzalo, nunca te separes de mi lado, tengo miedo
-Nunca lo haré, te lo juro.
De pronto, Gonzalo vio como la mancha de sangre, empezó a formar una palabra en latín bastante conocida:"MORTEM". Este se quedó sorprendido, y Andrea se dio cuenta de que le pasaba algo al ver su cara. Andrea miró hacia atrás y vio lo que formó la mancha. Esta empezó a llorar tanto, que las fuerzas de su cuerpo se fueron consumiendo y se desplomó, pero su hermano la cogió en brazos y llamó rápido a su madre.
Irene se puso muy tensa y comenzó a darle pequeños golpecitos en la cara, pero no reaccionaba, asíque su madre decidió llamar a un médico.
Cuando diez minutos más tarde, la ambulancia estaba en la puerta,Andra abrió los ojos, pero su color no era el moreno oscuro que ella tenía diariamente, sino de color blanco, como el de un copo de nieve.
Gonzalo se lo dijo a los médicos y la pusieron corriendo en una camilla para llevársela al hospital. Su hermano se fue con ella en la ambulancia, y su madre Irene los seguía detrás con el coche.
Al llegar al hospital se la llevaron rápidamente a urgencias, y allí necesitaron un cuarto de hora para rehanimarla.
Gonzalo apenas tenía fuerzas, y sólo pensaba en que si a Andrea le pasaba algo, se sentiría culpable.
FIN DEL CAPÍTULO 4
Espero que os halla gustado!
EL VIERNES, CAPÍTULO 5`
Por: Silvia Moratalla Fernández
lunes, 10 de enero de 2011
El secreto de la iglesia maldita {{Cap.3}}
-¿Por qué suenan?-preguntó Catalina-
-¡No puede haber nadie aquí!.Lo que no entiendo es porque suenan si este lugar está desierto todos los días-le contestó Andrea-
-Esto está empezando a acojonarme-dijo Martín-
De pronto, las campanas paran de sonar, y todo vuelve a estar igual que antes. El grupo volvió a intentar dormirse pero...de pronto una ventana de arriba revienta y se hace mil pedazos. Ésto los asustó más y decidieron pasar, pero Martín y Raúl se rajaron y se quedaron en la puerta.
Cuando los cuatro valientes entraron, la puerta se cerró de golpe e intentaron abrirla, pero no podían asíque lo intentaron a patadas.
De pronto, escuchan a una mujer cantando en latín con voz aguda y muy preciosa, cuando de repente, los bancos de la iglesia comienzan a carse uno por uno, los cuadros que había, se fueron cayendo y los crucifijos se ponían boca abajo. Los cuatro se quedaron mirando unos a otros con la mente en blanco mientras la mujer seguía cantando, hasta que hubo un momento en el que se escuchó un golpe y la mujer dio un grito pidiendo ayuda en español.
Andrea reaccionó y se dio la vuelta dirigiéndose hacia la puerta para abrirla y salir de ahí, pero no se abría, hasta que ya al tercer intento se pudo abrir. Ésta avisó a los demás y entonces reaccionaron todos, asíque salieron corriendo pero...Raúl y Martín no estaban.
-¿Habéis visto lo qué yo?-preguntó Catalina con la conmoción en el cuerpo-
-Todos hemos vistolo mismo, pero ahora, busquemos a Martín y a Raúl-dijo Borja-
Se dispersaron cada uno por un lado y comenzaron a buscar a los dos desaparecidos.
Tras diez minutos de búsqueda, los cuatro se volvieron a encontrar en la puerta de la iglesia sin resultado alguno.
-¿Les habrá pasado algo?.Tengo miedo-preguntó Catalina-
-No creo... ellos no han pasado dentro-contestó Gonzalo-
-Pues entonces nos han dejado tirados-añadió Andrea-
-Tampoco lo creo, sus cosas están aquí.
-Pues entonces...¿Dónde coño han ido?
-¡Y yo qué se!.¡Me preguntas cosas que no te sé responder!-decía Gonzalo alterado-
-¡Oye a mí no me grites así!
-Te grito lo que me da la gana, ¿te enteras?
-Oye mira que te den.
-Habló....
Andrea le dio una bofetada, y justo en ese momento, Raúl y Martín aparecieron con un guardia de seguridad, y al ver todo lo que habían traído a la puerta de la iglesia los echó de allí y los advirtió:
-No volváis nunca aquí, este lugar es peligroso para chicos como vosotros-dijo el guardia-
-¿Por qué?.Si sólo es una iglesia-dijo Borja-
-Es más que eso, y ahora iros, recoged vuestras cosas y volved a vuestras casas.
-Pero...eso nos llevará una hora y ya son las dos y media de la madrugada.
-No me importa, recoged las cosas por las buenas o será peor.
-Pero..¿Qué peligro tiene este lugar?-preguntó Andrea-
-Más de lo que vosotros creeis, y lo que ésto para vosotros es un juego de detectives, se puede convertir en una terrible pesadilla.
-Nosotros ya lo hemos vivido hace media hora dentro...nos puedes contar la verdad.
-Yo estuve aquí hace unos años vigilando la iglesia con un compañero y un perro que trajimos.No paraba de ladrar. Desde afuera, vimos como había luces extrañas dentro y decidimos pasar, pero de pronto se cerró la puerta y los bancos, los cuadros y los curcifijos se empezaron a caer. Mi compañero se desmayó del miedo y yo intenté rehanimarle, pero no despertaba, asíque lo arrastré hacia la puerta y no se habría, hasta el segundo giro que le di al picaporte. Al salir, el perro apareció muerto, y cuando me volví a asomar a la iglesia, todo estaba en perfecto estado. Desde entonces ya no vigila nadie aquí, y yo pues...tuve que soportar las horribles cosas que luego más tarde me sucedieron. ¿Quién de vosotros ha entrado dentro?.
Andrea, Borja, Gonzalo y Catalina levantaron las manos.
-Pues habéis cometido el mayor error de vuestra vida. Al pasar ahí es como si te estuvieses enfrentando a tu propia muerte.
-No creo que sea para tanto-contestó Andrea-
-Tú debes ser la valiente, tu rostro no parece tener miedo.
-Miedo tengo, pero quisiera preguntarte algo acerca de esta iglesia.
-Suéltalo.
-¿Por qué pasan cosas extrañas?
-Nadie lo sabe, y nadie se atreve a pasar y recorrerse toda la iglesia para averiguar que es lo que empujó a que estas cosas sucedieran, y menos dentro de una iglesia.
-Me gustaría investigarlo
-No sabes lo que dices muchacha. Es un suicidio.
-Entonces...es un riesgo que estoy dispuesta a afrontar. ¿Sabes de alguna mujer que haya estado aquí dentro y que cante en latín?
-¿Una mujer? ¿cantando en latín?
-Si, nosotros escuchamos además a una mujer cantar, y luego más tarde gritó pidiendo ayuda.
-No sé...yo no escuché a nadie cantar, sólo escuchaba como si arrastraran cosas. Por eso ahora, quiero que os valláis de este sitio pero ya.
-No podemos, hemos engañado a nuestros padres para quedarnos aquí a dormir. Además, ya da igual...hemos pasado dentro, sabemos que pasan cosas. ¿Qué más te da qué pasemos la noche aquí?
-Está bien...pero no os quiero ver nunca más aquí ¿vale?
-Clarísimo.
-Me voy, mucha suerte, la necesitareis toda vuestra vida.
Cuando el guardia desapareció, Andrea empezó a llorar sin saber que hacer. Raúl se sentó a su lado y comenzó a tranquilizarla.
-Haber...tranquila ¿vale?.Luego seguro que no es nada y ha exagerado-dijo Raúl-
-Si...lo mismo pensábamos de la iglesia, y luego mira lo que ha pasado. Siempre se exagera ¿no?
-Haber, ha pasado porque habéis entrado.Si no sigues pasando no te pasará nada.
-Esque voy a seguir pasando. Me da igual lo que ocurra, voy a saber que pasó en la iglesia siglos atrás.
-Es un error, no puedes hacerlo.
-¿Quién me lo impide?
-Nadie, tienes todo el derecho, yo sólo te aviso del peligro.
-Ya se que eso es peligroso, y también se que pongo mi vida en peligro, pero estas cosas llaman mi atención, y aunque sea lo último que haga, sabré que es lo que pasó aquí.
-Haz lo que quieras.
Andrea lo miró, se levantó para asomarse de nuevo a la iglesia pero...SORPRESA, los bancos volvían a estar en su sitio, junto con los cuadros y los crucifijos.
Esta llamó a los demás y al verlo se quedaron perplejos.
FIN DEL CAPÍTULO 3....
Espero que os halla gustado
EL MIÉRCOLES CAPÍTULO 4
Por: Silvia Moratalla Fernández
-¡No puede haber nadie aquí!.Lo que no entiendo es porque suenan si este lugar está desierto todos los días-le contestó Andrea-
-Esto está empezando a acojonarme-dijo Martín-
De pronto, las campanas paran de sonar, y todo vuelve a estar igual que antes. El grupo volvió a intentar dormirse pero...de pronto una ventana de arriba revienta y se hace mil pedazos. Ésto los asustó más y decidieron pasar, pero Martín y Raúl se rajaron y se quedaron en la puerta.
Cuando los cuatro valientes entraron, la puerta se cerró de golpe e intentaron abrirla, pero no podían asíque lo intentaron a patadas.
De pronto, escuchan a una mujer cantando en latín con voz aguda y muy preciosa, cuando de repente, los bancos de la iglesia comienzan a carse uno por uno, los cuadros que había, se fueron cayendo y los crucifijos se ponían boca abajo. Los cuatro se quedaron mirando unos a otros con la mente en blanco mientras la mujer seguía cantando, hasta que hubo un momento en el que se escuchó un golpe y la mujer dio un grito pidiendo ayuda en español.
Andrea reaccionó y se dio la vuelta dirigiéndose hacia la puerta para abrirla y salir de ahí, pero no se abría, hasta que ya al tercer intento se pudo abrir. Ésta avisó a los demás y entonces reaccionaron todos, asíque salieron corriendo pero...Raúl y Martín no estaban.
-¿Habéis visto lo qué yo?-preguntó Catalina con la conmoción en el cuerpo-
-Todos hemos vistolo mismo, pero ahora, busquemos a Martín y a Raúl-dijo Borja-
Se dispersaron cada uno por un lado y comenzaron a buscar a los dos desaparecidos.
Tras diez minutos de búsqueda, los cuatro se volvieron a encontrar en la puerta de la iglesia sin resultado alguno.
-¿Les habrá pasado algo?.Tengo miedo-preguntó Catalina-
-No creo... ellos no han pasado dentro-contestó Gonzalo-
-Pues entonces nos han dejado tirados-añadió Andrea-
-Tampoco lo creo, sus cosas están aquí.
-Pues entonces...¿Dónde coño han ido?
-¡Y yo qué se!.¡Me preguntas cosas que no te sé responder!-decía Gonzalo alterado-
-¡Oye a mí no me grites así!
-Te grito lo que me da la gana, ¿te enteras?
-Oye mira que te den.
-Habló....
Andrea le dio una bofetada, y justo en ese momento, Raúl y Martín aparecieron con un guardia de seguridad, y al ver todo lo que habían traído a la puerta de la iglesia los echó de allí y los advirtió:
-No volváis nunca aquí, este lugar es peligroso para chicos como vosotros-dijo el guardia-
-¿Por qué?.Si sólo es una iglesia-dijo Borja-
-Es más que eso, y ahora iros, recoged vuestras cosas y volved a vuestras casas.
-Pero...eso nos llevará una hora y ya son las dos y media de la madrugada.
-No me importa, recoged las cosas por las buenas o será peor.
-Pero..¿Qué peligro tiene este lugar?-preguntó Andrea-
-Más de lo que vosotros creeis, y lo que ésto para vosotros es un juego de detectives, se puede convertir en una terrible pesadilla.
-Nosotros ya lo hemos vivido hace media hora dentro...nos puedes contar la verdad.
-Yo estuve aquí hace unos años vigilando la iglesia con un compañero y un perro que trajimos.No paraba de ladrar. Desde afuera, vimos como había luces extrañas dentro y decidimos pasar, pero de pronto se cerró la puerta y los bancos, los cuadros y los curcifijos se empezaron a caer. Mi compañero se desmayó del miedo y yo intenté rehanimarle, pero no despertaba, asíque lo arrastré hacia la puerta y no se habría, hasta el segundo giro que le di al picaporte. Al salir, el perro apareció muerto, y cuando me volví a asomar a la iglesia, todo estaba en perfecto estado. Desde entonces ya no vigila nadie aquí, y yo pues...tuve que soportar las horribles cosas que luego más tarde me sucedieron. ¿Quién de vosotros ha entrado dentro?.
Andrea, Borja, Gonzalo y Catalina levantaron las manos.
-Pues habéis cometido el mayor error de vuestra vida. Al pasar ahí es como si te estuvieses enfrentando a tu propia muerte.
-No creo que sea para tanto-contestó Andrea-
-Tú debes ser la valiente, tu rostro no parece tener miedo.
-Miedo tengo, pero quisiera preguntarte algo acerca de esta iglesia.
-Suéltalo.
-¿Por qué pasan cosas extrañas?
-Nadie lo sabe, y nadie se atreve a pasar y recorrerse toda la iglesia para averiguar que es lo que empujó a que estas cosas sucedieran, y menos dentro de una iglesia.
-Me gustaría investigarlo
-No sabes lo que dices muchacha. Es un suicidio.
-Entonces...es un riesgo que estoy dispuesta a afrontar. ¿Sabes de alguna mujer que haya estado aquí dentro y que cante en latín?
-¿Una mujer? ¿cantando en latín?
-Si, nosotros escuchamos además a una mujer cantar, y luego más tarde gritó pidiendo ayuda.
-No sé...yo no escuché a nadie cantar, sólo escuchaba como si arrastraran cosas. Por eso ahora, quiero que os valláis de este sitio pero ya.
-No podemos, hemos engañado a nuestros padres para quedarnos aquí a dormir. Además, ya da igual...hemos pasado dentro, sabemos que pasan cosas. ¿Qué más te da qué pasemos la noche aquí?
-Está bien...pero no os quiero ver nunca más aquí ¿vale?
-Clarísimo.
-Me voy, mucha suerte, la necesitareis toda vuestra vida.
Cuando el guardia desapareció, Andrea empezó a llorar sin saber que hacer. Raúl se sentó a su lado y comenzó a tranquilizarla.
-Haber...tranquila ¿vale?.Luego seguro que no es nada y ha exagerado-dijo Raúl-
-Si...lo mismo pensábamos de la iglesia, y luego mira lo que ha pasado. Siempre se exagera ¿no?
-Haber, ha pasado porque habéis entrado.Si no sigues pasando no te pasará nada.
-Esque voy a seguir pasando. Me da igual lo que ocurra, voy a saber que pasó en la iglesia siglos atrás.
-Es un error, no puedes hacerlo.
-¿Quién me lo impide?
-Nadie, tienes todo el derecho, yo sólo te aviso del peligro.
-Ya se que eso es peligroso, y también se que pongo mi vida en peligro, pero estas cosas llaman mi atención, y aunque sea lo último que haga, sabré que es lo que pasó aquí.
-Haz lo que quieras.
Andrea lo miró, se levantó para asomarse de nuevo a la iglesia pero...SORPRESA, los bancos volvían a estar en su sitio, junto con los cuadros y los crucifijos.
Esta llamó a los demás y al verlo se quedaron perplejos.
FIN DEL CAPÍTULO 3....
Espero que os halla gustado
EL MIÉRCOLES CAPÍTULO 4
Por: Silvia Moratalla Fernández
viernes, 7 de enero de 2011
El Secreto de la Iglesia Maldita {Cap 2}
Andrea y Gonzalo se fueron a su casa, y al llegar, Gonzalo intentó convencer a su madre:
-Mamá,¿nos podemos ir a pasar la noche en casa de Lara?-preguntó intentando engañar a su madre-
-¿Quién es?-preguntó Irene,su madre-
-Una chica nueva que ha venido al instituto,hoy cumple los años y va a celebrar una fiesta para conocernos mejor y eso.Nos llevaremos sacos de dormir.
-Nose...tened cuidado con las drogas y todas esas cosas que sabéis que no me gustan
-¿Droga?,de todo menos eso te lo aseguro
-Entonces vale...pero cuidado con lo que haceis los dos, y cuida de tu hermana.Vivid la vida pero con cabeza.Si os vais ahora a algún lado, que sepáis que la comida estará en diez minutos.
-Tiempo suficiente para decirle a Borja y a Catalina que vamos.
-Pero rápido.
Andrea y Gonzalo se miraron sonriendo y subieron las escaleras corriendo para llamar a los otros dos.
Andrea se metió en su habitación y llamó a Catalina, mientras que su hermano llamaba a Borja. Los dos, al escuchar la noticia se pusieron muy contentos, aunque más adelante, la alegría, desaparecería.
Cuando Andrea y su hermano salieron de sus habitaciones, se volvieron a sonreír y chocaron las manos en modo de victoria.
-Eres un puto genio-dijo Andrea-
-Losé, aunque lo que vamos a hacer esta noche, será un viaje andando de una hora, para luego dormir en la puerta de una iglesia abandonada en la que no habrá ni animalitos.
-¿Quién sabe?.Por algo allí no va nunca nadie...o eso es lo que se comenta.
-Haber Andrea, si allí no va nadie es porque la iglesia se está haciendo pedacitos.
-O porque está maldita.
-¿No me digas qué tienes miedo?
Andrea soltó una risita.
-Si tuviese miedo, no hubiese levantado la mano para ofrecerme a pasar la noche con todos.
Gonzalo sonrió al comentario de su hermana y poco después, su madre Irene los llamó para que bajaran a comer. Los dos bajaron y se sentaron cada uno en un sitio.
Media hora más tarde, llegó un SMS al móvil de Andrea. Era Raúl, quería verla en la puerta de la cafetería. Esta se quedó impresionada por el mensaje, y su hermano, para hacerse el gracioso le quitó el móvil y le leyó el mensaje. Al terminar, empezó a guizcar a Andrea y esta le dió una leve bofetada, así que Gonzalo le entregó el móvil.
-¿Vas a ir?-preguntó Gonzalo intentando controlar la risa-
-Iré...tendré que saber que quiere-le contestó-
-Cuidado con el melenas de ojos azules, le gustan demasiado las tías, y lo único que quiere es enrollarse con todas.
-Vaya...¿Quién eres? ¿el doctor amor?.Mira, no voy a enrollarme con ese imbécil, y tú deja de meterte en mi vida.Vendré pronto, pero por si acaso prepara los sacos de dormir y mantas, hará frío.
-Está bien, pero no tardes.
-Eso me lo tendré que pensar.
-Ya te vale.
Andrea le sonrió y se fue a la cafetería para verse con Raúl.
Antes de llegar, Raúl la vio y se acercó a ella con una sonrisa un poco tontilla.
-¿Qué te parece sii nos vamos a dar una vuelta por ahí?-Propuso Raúl mirándola-
-¿Una vuelta?.Va a ser que tus vueltas ya me las conozco.Nos iremos a pasear como los mejoes amigos del mundo y luego...inesperadamente me besarás ¿no?.
Raúl cambió el gesto, ya que Andrea no era tonta y lo había descubierto.
-Esto...no, solo como amigos y ya, para hablar de lo de esta noche.¿Vas a ir no?-dijo Raúl cambiando el tema-
-Si, mi hermano pudo convencer a mi madre con un truco que nunca falla: "Hay una fiesta de cumpleaños". ¿A ti te dejan ir?
-A mí sí.Yo hago chantaje, igual que Catalina, nunca falla.
-¿Y no tienes miedo?
-Yo no tengo nada de eso...además quiero demostrarle a la "FRIKI" de Lara que todo eso son mentiras que se inventa la gente para que todo el mundo le haga caso.
-En eso te doy la razón. La gente a veces...resulta ridícula inventando esas cosas. Por cierto, me llevaré algún juego de mesa para no aburrirnos.
-Eso me gusta. Oye, vamos a aquel parque, necesito fumarme un cigarro si no te importa.
-No... en absoluto.Vamos.
Raúl y Andrea se dirigieron hacia el parque que tenían enfrente, y allí se sentaron en un pequeño banco para que Raúl se fumara un cigarro.
-¿Te gustan esas cosas?-preguntó Andrea-
-Bueno, me gustan más otras cosas, como tú, por ejemplo.
Andrea se quedó sorprendida.
-No puede ser-contestó ella-
-¿Por qué?
-Tú a las tías no te las tomas en serio, no te importan lo más mínimo y solo buscas enrollarte con ellas y luego si te he visto, no me acuerdo.
-No te lo niego, pero contigo es distinto.
-¿Y esa frase? ¿son de las que nunca fallan?. Me refiero con las chicas.Oye mira, si me has llamado para ésto, mejor me largo y ya nos veremos esta noche.
Andrea se levantó del banco para irse, Raúl tiró el cigarro al suelo y la detuvo cogiéndola del brazo.
-Déjame demostrarte que yo te quiero de verdad, porfavor-decía Raúl-
-Y yo solo te pido, que me olvides.
-No puedo,Andrea no puedo estar sin ti, llevo meses ocultándolo, y sí, me lío con chicas para darte celos.
-Es la excusa más tonta que he oído nunca. De todas formas, te aseguro que no los tengo.
-¿Segura?
Andrea cambió de palabras.
-No...no estoy segura, pero esque eres un capullo con las tías y no me mereces.-continuó Andrea-
-Te merezco más que a cualquier otra.
Raúl se acercó a ella y la besó. Andrea lo miró, ella sintió que su beso era sincero, asíque ésta vez lo besó a él.
Se pasaron toda la tarde juntos, pero de pronto, Andrea recibe una llamada perdida de Gonzalo a las ocho y media de la tarde, y supieron que se tenían que ir para coger las cosas y estar en la puerta del instituto a las nueve.
-Me tengo que ir.En breve nos vemos-dijo Andrea-
-Si esta noche pasas miedo...no dudes en venir a buscarme
-¡Qué gracioso tú! ¿no?.Ya tengo a mi hermano para eso.
Raúl se empezó a reír.
-Bueno, hasta esta noche, adiós.-se despidió él-
-Adiós.
Andrea se fue corriendo hasta su casa y cuando llegó, Gonzalo abrió la puerta antes de que ella llamase a la puerta.
-Un poco más y llegamos tarde.¿Qué has hecho toda la tarde por ahí con él solos?-le preguntó Gonzalo-
-Pues...dar un paseo por el parque.
-¿Y por qué llevas el pintalabios exparcido?
A Andrea se le aceleró el corazón.
-¿Me meto yo en tú vida personal?.¡No!, pues tú tampoco en la mía, yo no te digo cosas sobre Catalina-contestó Andrea descontrolada-
Andrea se fue de la lengua y se arrepintió al segundo de decirlo.
-Perdón...no quería decirlo-se disculpó ella-
Nadie contestó, y Gonzalo cogió las cosas y se fue hacia la puerta del instituto.
Andrea lo seguía detrás casi a punto de llorar, ya que Gonzalo llevaba años colado por Catalina, y él ya la veía imposible.
Por el camino, Andrea seguía insistiendo
-Gonzalo...lo siento, soy una gilipollas, no debí decirto eso sobre Catalina
Nadie contestaba.
Al llegar a la puerta del instituto, ya estaban todos, asíque se fueron hacia la iglesia de Santa Bárbara andando por la carretera.
Andrea iba la última, muy alejada de los demás, pero Raúl la vio y se situó a su lado.
-¿Qué te pasa?.¿Por qué no vas con los demás?-preguntó Raúl-
-He dicho algo de lo que me voy a arrepentir toda mi vida...soy una payasa.-contestó ella-
-¿Pero qué has hecho?
-Cosas de familia.
-Esas cosas pasan...
-¡Esas cosas son un asco!-le interrumpió ella-
Mientras los dos hablaban, una camioneta vieja se paró en medio del grupo cortándoles el paso a propósito.
Todos se quedaron mirándose entre ellos y Gonzalo se acercó.
-¡Quítate de en medio!-decía él-
Pero la camioneta sólo le daba las luces.
Gonzalo cogió una piedra y le amenazó.
-Si no te quitas de ahí, te rayaré ésta chatarra que no vale una mierda-seguía diciendo cabreado-
Andrea lo observaba con asombro, y de pronto, el conductor de la camioneta, apretó el acelerador para darle un escarmiento a Gonzalo, asíque éste se cayó al suelo, y Andrea cogió una piedra de tamaño mediano y se la lanzó a un espejo retrovisor.
El cristal se rompió y la camioneta siguió su camino.
Andrea se acercó corriendo hacia su hermano y le extendió la mano para que se levantara,Gonzalo se la dio y se levantó.
-Sólo pido tú perdón-insistía Andrea-
-Lo tienes-contestó Gonzalo-
-Pero lo tienes que decir de corazón
Gonzalo le dio un beso y continuó.
-Lo digo muy sinceramente, tienes mi perdón
-¿Qué tal estás?.Me refiero por lo del tío de la camioneta.
-Ah...mejor.Ese tío parecía estar loco.
-¿Le viste la cara?-preguntó Andrea-
-No, las luces me deslumbraron.
-Tenemos que seguir-añadió Raúl-
Todos se pusieron en marcha. Algunos, ya se habían cansado de andar, el frío se apoderaba de ellos, pero ya quedaba poco camino.
Media hora, llegaron allí por fin, y en la misma puerta de la iglesia depositaron los sacos de dormir más la comida que habían traído.
Sacaron el parchís de Andrea y se pusieron a jugar con las mantas rodeadas por el cuerpo para que no tuviesen frío.
-Parece un sitio tranquilo-dijo Catalina-
-Lo que dijo Lara es una mentira como una casa-añadió Martín-
-Pues yo me lo sigo creyendo-dijo Andrea-
-¿Qué te lo crees?. No deverías hacerlo cuando ni siquiera tienes pruebas
-¿Qué hora tienes?
-Las diez y media.
-Podríamos empezar a dormirnos ya. Tengo frío y no puedo ni agitar el cubo con el dado para continuar mi jugada.
-Es buena idea, necesito descansar-dijo Borja-
Gonzalo y compañía se mentieron en los sacos de dormir y a la hora se durmieron.
Todo parecía estar tranquilo, pero cuando llegaron las doce, las campanadas del campanario de la iglesia comenzaron a sonar y los seis compañeros se levantaron sobresaltados. Ninguno entendía quien podría estar tocando las campanas, ya que se "supone" que es una iglesia abandonada.
FIN DEL CAPÍTULO 2....
Espero que os halla gustado!
EL LUNES, CAPÍTULO 3
Por:Silvia Moratalla Fernández
-Mamá,¿nos podemos ir a pasar la noche en casa de Lara?-preguntó intentando engañar a su madre-
-¿Quién es?-preguntó Irene,su madre-
-Una chica nueva que ha venido al instituto,hoy cumple los años y va a celebrar una fiesta para conocernos mejor y eso.Nos llevaremos sacos de dormir.
-Nose...tened cuidado con las drogas y todas esas cosas que sabéis que no me gustan
-¿Droga?,de todo menos eso te lo aseguro
-Entonces vale...pero cuidado con lo que haceis los dos, y cuida de tu hermana.Vivid la vida pero con cabeza.Si os vais ahora a algún lado, que sepáis que la comida estará en diez minutos.
-Tiempo suficiente para decirle a Borja y a Catalina que vamos.
-Pero rápido.
Andrea y Gonzalo se miraron sonriendo y subieron las escaleras corriendo para llamar a los otros dos.
Andrea se metió en su habitación y llamó a Catalina, mientras que su hermano llamaba a Borja. Los dos, al escuchar la noticia se pusieron muy contentos, aunque más adelante, la alegría, desaparecería.
Cuando Andrea y su hermano salieron de sus habitaciones, se volvieron a sonreír y chocaron las manos en modo de victoria.
-Eres un puto genio-dijo Andrea-
-Losé, aunque lo que vamos a hacer esta noche, será un viaje andando de una hora, para luego dormir en la puerta de una iglesia abandonada en la que no habrá ni animalitos.
-¿Quién sabe?.Por algo allí no va nunca nadie...o eso es lo que se comenta.
-Haber Andrea, si allí no va nadie es porque la iglesia se está haciendo pedacitos.
-O porque está maldita.
-¿No me digas qué tienes miedo?
Andrea soltó una risita.
-Si tuviese miedo, no hubiese levantado la mano para ofrecerme a pasar la noche con todos.
Gonzalo sonrió al comentario de su hermana y poco después, su madre Irene los llamó para que bajaran a comer. Los dos bajaron y se sentaron cada uno en un sitio.
Media hora más tarde, llegó un SMS al móvil de Andrea. Era Raúl, quería verla en la puerta de la cafetería. Esta se quedó impresionada por el mensaje, y su hermano, para hacerse el gracioso le quitó el móvil y le leyó el mensaje. Al terminar, empezó a guizcar a Andrea y esta le dió una leve bofetada, así que Gonzalo le entregó el móvil.
-¿Vas a ir?-preguntó Gonzalo intentando controlar la risa-
-Iré...tendré que saber que quiere-le contestó-
-Cuidado con el melenas de ojos azules, le gustan demasiado las tías, y lo único que quiere es enrollarse con todas.
-Vaya...¿Quién eres? ¿el doctor amor?.Mira, no voy a enrollarme con ese imbécil, y tú deja de meterte en mi vida.Vendré pronto, pero por si acaso prepara los sacos de dormir y mantas, hará frío.
-Está bien, pero no tardes.
-Eso me lo tendré que pensar.
-Ya te vale.
Andrea le sonrió y se fue a la cafetería para verse con Raúl.
Antes de llegar, Raúl la vio y se acercó a ella con una sonrisa un poco tontilla.
-¿Qué te parece sii nos vamos a dar una vuelta por ahí?-Propuso Raúl mirándola-
-¿Una vuelta?.Va a ser que tus vueltas ya me las conozco.Nos iremos a pasear como los mejoes amigos del mundo y luego...inesperadamente me besarás ¿no?.
Raúl cambió el gesto, ya que Andrea no era tonta y lo había descubierto.
-Esto...no, solo como amigos y ya, para hablar de lo de esta noche.¿Vas a ir no?-dijo Raúl cambiando el tema-
-Si, mi hermano pudo convencer a mi madre con un truco que nunca falla: "Hay una fiesta de cumpleaños". ¿A ti te dejan ir?
-A mí sí.Yo hago chantaje, igual que Catalina, nunca falla.
-¿Y no tienes miedo?
-Yo no tengo nada de eso...además quiero demostrarle a la "FRIKI" de Lara que todo eso son mentiras que se inventa la gente para que todo el mundo le haga caso.
-En eso te doy la razón. La gente a veces...resulta ridícula inventando esas cosas. Por cierto, me llevaré algún juego de mesa para no aburrirnos.
-Eso me gusta. Oye, vamos a aquel parque, necesito fumarme un cigarro si no te importa.
-No... en absoluto.Vamos.
Raúl y Andrea se dirigieron hacia el parque que tenían enfrente, y allí se sentaron en un pequeño banco para que Raúl se fumara un cigarro.
-¿Te gustan esas cosas?-preguntó Andrea-
-Bueno, me gustan más otras cosas, como tú, por ejemplo.
Andrea se quedó sorprendida.
-No puede ser-contestó ella-
-¿Por qué?
-Tú a las tías no te las tomas en serio, no te importan lo más mínimo y solo buscas enrollarte con ellas y luego si te he visto, no me acuerdo.
-No te lo niego, pero contigo es distinto.
-¿Y esa frase? ¿son de las que nunca fallan?. Me refiero con las chicas.Oye mira, si me has llamado para ésto, mejor me largo y ya nos veremos esta noche.
Andrea se levantó del banco para irse, Raúl tiró el cigarro al suelo y la detuvo cogiéndola del brazo.
-Déjame demostrarte que yo te quiero de verdad, porfavor-decía Raúl-
-Y yo solo te pido, que me olvides.
-No puedo,Andrea no puedo estar sin ti, llevo meses ocultándolo, y sí, me lío con chicas para darte celos.
-Es la excusa más tonta que he oído nunca. De todas formas, te aseguro que no los tengo.
-¿Segura?
Andrea cambió de palabras.
-No...no estoy segura, pero esque eres un capullo con las tías y no me mereces.-continuó Andrea-
-Te merezco más que a cualquier otra.
Raúl se acercó a ella y la besó. Andrea lo miró, ella sintió que su beso era sincero, asíque ésta vez lo besó a él.
Se pasaron toda la tarde juntos, pero de pronto, Andrea recibe una llamada perdida de Gonzalo a las ocho y media de la tarde, y supieron que se tenían que ir para coger las cosas y estar en la puerta del instituto a las nueve.
-Me tengo que ir.En breve nos vemos-dijo Andrea-
-Si esta noche pasas miedo...no dudes en venir a buscarme
-¡Qué gracioso tú! ¿no?.Ya tengo a mi hermano para eso.
Raúl se empezó a reír.
-Bueno, hasta esta noche, adiós.-se despidió él-
-Adiós.
Andrea se fue corriendo hasta su casa y cuando llegó, Gonzalo abrió la puerta antes de que ella llamase a la puerta.
-Un poco más y llegamos tarde.¿Qué has hecho toda la tarde por ahí con él solos?-le preguntó Gonzalo-
-Pues...dar un paseo por el parque.
-¿Y por qué llevas el pintalabios exparcido?
A Andrea se le aceleró el corazón.
-¿Me meto yo en tú vida personal?.¡No!, pues tú tampoco en la mía, yo no te digo cosas sobre Catalina-contestó Andrea descontrolada-
Andrea se fue de la lengua y se arrepintió al segundo de decirlo.
-Perdón...no quería decirlo-se disculpó ella-
Nadie contestó, y Gonzalo cogió las cosas y se fue hacia la puerta del instituto.
Andrea lo seguía detrás casi a punto de llorar, ya que Gonzalo llevaba años colado por Catalina, y él ya la veía imposible.
Por el camino, Andrea seguía insistiendo
-Gonzalo...lo siento, soy una gilipollas, no debí decirto eso sobre Catalina
Nadie contestaba.
Al llegar a la puerta del instituto, ya estaban todos, asíque se fueron hacia la iglesia de Santa Bárbara andando por la carretera.
Andrea iba la última, muy alejada de los demás, pero Raúl la vio y se situó a su lado.
-¿Qué te pasa?.¿Por qué no vas con los demás?-preguntó Raúl-
-He dicho algo de lo que me voy a arrepentir toda mi vida...soy una payasa.-contestó ella-
-¿Pero qué has hecho?
-Cosas de familia.
-Esas cosas pasan...
-¡Esas cosas son un asco!-le interrumpió ella-
Mientras los dos hablaban, una camioneta vieja se paró en medio del grupo cortándoles el paso a propósito.
Todos se quedaron mirándose entre ellos y Gonzalo se acercó.
-¡Quítate de en medio!-decía él-
Pero la camioneta sólo le daba las luces.
Gonzalo cogió una piedra y le amenazó.
-Si no te quitas de ahí, te rayaré ésta chatarra que no vale una mierda-seguía diciendo cabreado-
Andrea lo observaba con asombro, y de pronto, el conductor de la camioneta, apretó el acelerador para darle un escarmiento a Gonzalo, asíque éste se cayó al suelo, y Andrea cogió una piedra de tamaño mediano y se la lanzó a un espejo retrovisor.
El cristal se rompió y la camioneta siguió su camino.
Andrea se acercó corriendo hacia su hermano y le extendió la mano para que se levantara,Gonzalo se la dio y se levantó.
-Sólo pido tú perdón-insistía Andrea-
-Lo tienes-contestó Gonzalo-
-Pero lo tienes que decir de corazón
Gonzalo le dio un beso y continuó.
-Lo digo muy sinceramente, tienes mi perdón
-¿Qué tal estás?.Me refiero por lo del tío de la camioneta.
-Ah...mejor.Ese tío parecía estar loco.
-¿Le viste la cara?-preguntó Andrea-
-No, las luces me deslumbraron.
-Tenemos que seguir-añadió Raúl-
Todos se pusieron en marcha. Algunos, ya se habían cansado de andar, el frío se apoderaba de ellos, pero ya quedaba poco camino.
Media hora, llegaron allí por fin, y en la misma puerta de la iglesia depositaron los sacos de dormir más la comida que habían traído.
Sacaron el parchís de Andrea y se pusieron a jugar con las mantas rodeadas por el cuerpo para que no tuviesen frío.
-Parece un sitio tranquilo-dijo Catalina-
-Lo que dijo Lara es una mentira como una casa-añadió Martín-
-Pues yo me lo sigo creyendo-dijo Andrea-
-¿Qué te lo crees?. No deverías hacerlo cuando ni siquiera tienes pruebas
-¿Qué hora tienes?
-Las diez y media.
-Podríamos empezar a dormirnos ya. Tengo frío y no puedo ni agitar el cubo con el dado para continuar mi jugada.
-Es buena idea, necesito descansar-dijo Borja-
Gonzalo y compañía se mentieron en los sacos de dormir y a la hora se durmieron.
Todo parecía estar tranquilo, pero cuando llegaron las doce, las campanadas del campanario de la iglesia comenzaron a sonar y los seis compañeros se levantaron sobresaltados. Ninguno entendía quien podría estar tocando las campanas, ya que se "supone" que es una iglesia abandonada.
FIN DEL CAPÍTULO 2....
Espero que os halla gustado!
EL LUNES, CAPÍTULO 3
Por:Silvia Moratalla Fernández
martes, 4 de enero de 2011
El Secreto de la Iglesia Maldita {Cap 1}
Era un sábado frío y nublado, Andrea y Gonzalo habían quedado con los demás amigos en la puerta de su instituto.Andrea es una chica morena,guapa con el pelo largo y era muy cabezota, en cambio su hermano Gonzalo es moreno,guapo y ojos azules y era muy pasota.
Primero se reunieron con Catalina, la mejor amiga de Andrea, muy guapa, con una larga melena rubia que le llegaba por la cintura,con unos ojos marrones grandes.Su novio, Borja, era un chaval muy comprensivo,unido siempre a las personas que quería: como sus amigos y su familia.Tenía el pelo negro con los ojos turquesa.
Andrea y Gonzalo habían quedado con ellos en una cafetería.
Al llegar allí se fueron hacia la puerta del instituto y vieron que había una compañera nueva,le decían Lara
"La Gótica" porque era muy rara y muy poco amigable, por eso se quedaron impresionados al verla entre los demás.
-¿Quién es?-preguntó Borja,el novio de Catalina-
-Es Lara, la nueva alumna de nuestro instituto y tiene que contaros algo sobre la iglesia de Santa Bárbara, aquella que hay abandonada a 3 Km de la carretera-Explicó Amaia-
-¿Y para qué quiere contarlo?
-Bueno...según tengo entendido os gustan las cosas sobrenaturales ¿no? pues ésta es una de ellas así esque sentaos y escuchad a Lara.
-A mi no esque me haga ilusión oírlas, al contrario, me da mal rollo-Añadió Andrea-
-Hermanita de mi alma, no seas cobarde y siéntate a mi lado-le dijo su hermano-
Andrea se sentó al lado de Gonzalo, su corazón iba a cien por hora.
Lara comenzó a contar la historia:
-Se cuenta...que esa iglesia no está dedicada para Dios, sino para el demonio.También dicen que sacrificaban a personas para que el demonio se metiese en su cuerpo y pueda continuar sus macabras obras en la iglesia.
Siempre sacrifican a alguien cada cien años, y si no lo hacen, el pueblo será maldito para siempre.
Andrea, al escuchar esto se le enfrió la sangre a la vez que se le erizaba la piel.Tomó aliento y preguntó con miedo:
-¿Y cuándo va a hacer cien años?
-Dentro de unos meses,seis como mínimo-contestó Lara-
Andrea tragó saliva e intentó relajarse, pero se le hacía imposible, la curiosidad llamó su atención.
-Eso es mentira, son sólo leyendas-dijo Raúl, un compañero de los que estaban allí-
-¿Mentira?-Lara soltó una pequeña risotada-eso no es mentira, es una leyenda cien por cien real.
-Te demostraremos que es mentira
-¿Cómo?-preguntó Catalina-
-¿Quién se atreve a pasar la noche en la puerta de la iglesia?
Todos se miraron entre sí y seis levantaron las manos: Andrea,Catalina,Martín,Gonzalo,Borja y Raúl.
Raúl, el que inventó la idea, se acercó a sus compañeros y dijo:
-Esta tarde a las nueve aquí, en la puerta del instituto, nos iremos andando hasta la iglesia de Santa Bárbara.Convenced a vuestros padres,decidles que os quedais en casa de algún amigo o amiga, y que no se os olvide traer los sacos de dormir.
-¿Seguro que es necesario hacer esta chorrada?-Dijo Borja-
-Si lo que cuenta es verdad, ya no te va a parecer una chorrada
-Pues aquí estaremos
-Vale,pues hasta las nueve
Cuando cada uno se fue por su camino, los cuatro compañeros aún estaban dudando ir.
-¿Qué hacemos?-preguntó Catalina-
-Pues ir...ya lo hemos dicho todo, además nosotros no somos ningunos cobardes.Somos valientes-contestó Gonzalo-
-Hay veces, que ser valiente...corre peligros hermanito de mi alma-dijo Andrea en tono vacilón-
-¡Vamos chicos!.No nos podemos volver atrás, además luego seguro que es una noche como muchas otras.No pasará nada-dijo Borja-
-Vale,tranquilo,allí estaremos pero intentad convercer a vuestros padres-dijo Gonzalo-
-Yo estoy solo en casa, y mis padres no vienen hasta mañana, asíque me iré sin problemas.
-Mi madre es fácil de convencer,sólo hay que hacerle chantaje-añadió Catalina-
-Pues la nuestra ya es más difícil,pero juro por mi vida que la convenceré-dijo Andrea-
-Allí nos veremos, buena suerte con vuestra madre-dijo Borja-
Fin del Capítulo 1.....Espero que os haya gustado, y pensad que tengo 15 años, no he estudiado mucho para ser escritora.... (:
Besos
Primero se reunieron con Catalina, la mejor amiga de Andrea, muy guapa, con una larga melena rubia que le llegaba por la cintura,con unos ojos marrones grandes.Su novio, Borja, era un chaval muy comprensivo,unido siempre a las personas que quería: como sus amigos y su familia.Tenía el pelo negro con los ojos turquesa.
Andrea y Gonzalo habían quedado con ellos en una cafetería.
Al llegar allí se fueron hacia la puerta del instituto y vieron que había una compañera nueva,le decían Lara
"La Gótica" porque era muy rara y muy poco amigable, por eso se quedaron impresionados al verla entre los demás.
-¿Quién es?-preguntó Borja,el novio de Catalina-
-Es Lara, la nueva alumna de nuestro instituto y tiene que contaros algo sobre la iglesia de Santa Bárbara, aquella que hay abandonada a 3 Km de la carretera-Explicó Amaia-
-¿Y para qué quiere contarlo?
-Bueno...según tengo entendido os gustan las cosas sobrenaturales ¿no? pues ésta es una de ellas así esque sentaos y escuchad a Lara.
-A mi no esque me haga ilusión oírlas, al contrario, me da mal rollo-Añadió Andrea-
-Hermanita de mi alma, no seas cobarde y siéntate a mi lado-le dijo su hermano-
Andrea se sentó al lado de Gonzalo, su corazón iba a cien por hora.
Lara comenzó a contar la historia:
-Se cuenta...que esa iglesia no está dedicada para Dios, sino para el demonio.También dicen que sacrificaban a personas para que el demonio se metiese en su cuerpo y pueda continuar sus macabras obras en la iglesia.
Siempre sacrifican a alguien cada cien años, y si no lo hacen, el pueblo será maldito para siempre.
Andrea, al escuchar esto se le enfrió la sangre a la vez que se le erizaba la piel.Tomó aliento y preguntó con miedo:
-¿Y cuándo va a hacer cien años?
-Dentro de unos meses,seis como mínimo-contestó Lara-
Andrea tragó saliva e intentó relajarse, pero se le hacía imposible, la curiosidad llamó su atención.
-Eso es mentira, son sólo leyendas-dijo Raúl, un compañero de los que estaban allí-
-¿Mentira?-Lara soltó una pequeña risotada-eso no es mentira, es una leyenda cien por cien real.
-Te demostraremos que es mentira
-¿Cómo?-preguntó Catalina-
-¿Quién se atreve a pasar la noche en la puerta de la iglesia?
Todos se miraron entre sí y seis levantaron las manos: Andrea,Catalina,Martín,Gonzalo,Borja y Raúl.
Raúl, el que inventó la idea, se acercó a sus compañeros y dijo:
-Esta tarde a las nueve aquí, en la puerta del instituto, nos iremos andando hasta la iglesia de Santa Bárbara.Convenced a vuestros padres,decidles que os quedais en casa de algún amigo o amiga, y que no se os olvide traer los sacos de dormir.
-¿Seguro que es necesario hacer esta chorrada?-Dijo Borja-
-Si lo que cuenta es verdad, ya no te va a parecer una chorrada
-Pues aquí estaremos
-Vale,pues hasta las nueve
Cuando cada uno se fue por su camino, los cuatro compañeros aún estaban dudando ir.
-¿Qué hacemos?-preguntó Catalina-
-Pues ir...ya lo hemos dicho todo, además nosotros no somos ningunos cobardes.Somos valientes-contestó Gonzalo-
-Hay veces, que ser valiente...corre peligros hermanito de mi alma-dijo Andrea en tono vacilón-
-¡Vamos chicos!.No nos podemos volver atrás, además luego seguro que es una noche como muchas otras.No pasará nada-dijo Borja-
-Vale,tranquilo,allí estaremos pero intentad convercer a vuestros padres-dijo Gonzalo-
-Yo estoy solo en casa, y mis padres no vienen hasta mañana, asíque me iré sin problemas.
-Mi madre es fácil de convencer,sólo hay que hacerle chantaje-añadió Catalina-
-Pues la nuestra ya es más difícil,pero juro por mi vida que la convenceré-dijo Andrea-
-Allí nos veremos, buena suerte con vuestra madre-dijo Borja-
Fin del Capítulo 1.....Espero que os haya gustado, y pensad que tengo 15 años, no he estudiado mucho para ser escritora.... (:
Besos
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
