viernes, 9 de septiembre de 2011

El secreto de la Iglesia Maldita {{Cap.13}}

Llegaron a las diez de la noche, y como ya habían escuchado cosas sobre la iglesia, decidieron ir mañana a las once y media ya que ahora estaban muy desanimados.
De camino a casa, Andrea andaba cabizbaja sin decir una palabra pensando en lo que Nuño les dijo, y en lo de Raúl. Gonzalo le notó algo extraño y no paraba de mirarla para adivinar qué decía su rostro.
-¿Te pasa algo?-preguntó Gonzalo-
-No, sólo que aún tengo las palabras de Nuño en mi cabeza dando vueltas sin parar-contestó Andrea-
-Pues tranquila, que no pasará nada ¿vale?.
-Vale-sonreía ella sin ganas-
-Pero, apuesto a que te pasa algo a parte.
Andrea se puso nerviosa.
-No, no me pasa nada a parte, tranquilo-dijo ella-
-¿De verdad?, porque yo no te creo.
-Que poco te fías de mí ¿no?. Claro como tú ya estás con Catalina, bien contento puedes estar.
-La verdad esque sí, pero no estoy hablando de ella ahora, sino de ti. ¿Qué te sucede?
-Haber Gonza, ya te lo dije, no me pasa nada. Creeme,¿vale?
-¿Es por Raúl? ¿te dijo algo?
Andrea se lo iba a contar, pero los dos escucharon un crujido tras suya y comprendieron que alguien los estaba siguiendo, pero Andrea sabía quien era y los dos salieron corriendo hacia su casa.
Al llegar, Gonzalo cerró la puerta de golpe y bajo llave.
-¿Quién coño sería?-se preguntó Gonzalo-
-Seguro que algún gracioso.
De pronto, tocaron a la puerta y los dos hermanos se miraron sin saber qué hacer, pero Gonzalo cogió el candelabro que había encima de la mesa del salón y abrió la puerta, pero al ver que eran Borja y Catalina bajó la mano y los invitó a pasar. Cada uno tomó su asiento y Borja comenzó a contar la nueva novedad.
-El guarda de seguridad nos la ha palmado pero bien-dijo Borja-
-¿El guarda ese que nos contó su historia en Santa Bárbara?-preguntó Gonzalo-
-El mismo
-¿Qué ha pasado?
-Pues que ha contado que nosotros pasamos las noches allí y han decidido volver a vigilar todas las noches en la puerta. He visto a uno de ellos correr y lo detuve para preguntar por qué tanto alboroto y me contó toda la historia.
-No creo que aguanten mucho allí.
-Lo malo, es como les den a ellos también por investigar.
-No creo, ellos sólo van a vigilar, no a investigar
-¿Y eso quién lo sabe?-añadió Andrea-
-Por lógica es imposible. Por cierto, ¿dónde está Raúl que no ha venido?-dijo Gonzalo-
-Ni idea-contestó Borja-
Andrea y Catalina se miraron, pero Catalina no podía aguantar la presión que tenía encima y decidió contarlo, pero Andrea le negaba la cabeza para que no lo hiciera, aunque no pareció hacerle mucho caso.
-De él precisamente quería hablaros-añadió Catalina-
-¿Qué pasa?-preguntó Borja-
-El caso es que el otro día...
De pronto, sonó el timbre, y Gonzalo se levantó para abrir la puerta, y como siempre, era Raúl. Andrea se puso más nerviosa y se temió lo peor, pero su amiga estaba dispuesta a contarlo delante de él para darle una lección, aunque no sirvió de mucho.
-¿Qué era eso tan importante que tenías que contarnos?-siguió insistiendo Borja-
-Este desgraciado abusó de Andrea y la amenazó con matar a Gonzalo si decía algo. Fue el día en el que Andrea estaba en aquel parque abandonado.-explotó Catalina-
-¡Mentira! fue ella la que me amenazó. Sí, quedé con Andrea porque  ella me lo pidió, y allí me dijo que ya estaba hasta las narices de mí, y que como no me apartara del grupo, me haría la vida imposible-añadió Raúl mintiendo para defenderse-
-¡Farsante!-seguía insultando Catalina-
-¡Callaos!. ¿Eso es verdad Andrea? ¿Te hizo eso?-preguntó Gonzalo-
-Sí, lo juro. ¿Por qué te crees que estaba tan preocupada?
-Mira que lo sabía-dijo Borja dándole un puñetazo a Raúl, pero él sólo le contestó con un pequeño empujón-
-¡Ella es la que miente!. Admito que la insistí para que volviera conmigo, pero al parecer eso la cansó demasiado y me amenazó con arruinarme la vida si no dejaba el grupo y la dejaba en paz.-siguió Raúl-
-Andrea, si estás mintiendo, es una acusación realmente mala que sólo te perjudicará a ti-le dijo Gonzalo-
-¡Haced lo que os salga de los huevos a todos! ¡cegatos! que sois unos cegatos todos-dijo Andrea-
Ésta se metió en su habitación y Catalina la siguió.
-Esta vez te has salvado porque tu versión es más convincete, pero que no te vea nunca cerca de mi hermana ¿queda claro?-dijo Gonzalo-
Raúl asintió.
-Sí porque si no, yo seré el primero que te parta la cara-dijo Borja-
A la mañana siguiente, Andrea salió a pasear para despejarse un poco, pero claro, Raúl estaba siempre pendiente de sus pasos y le tapó la boca por detrás metiéndola en un callejón sin salida y oscuro.
-¡Te dije que no lo contaras a nadie!. La has cagado pero bien Andrea. Tú de aquí ya no sales-dijo Raúl cortándole el paso-
-¿Qué quieres de mí?-preguntó ella temblando-
-A ti, pero claro, tú eres de Borjita. Ese capullo te quitó de mis brazos  ahora tú le quieres
-Así es. En mí ya no queda nada tuyo y me alegro.
-Aunque creo, que tú todavía sientes algo y no lo admites ¿cierto?
-Te equivocas, ahora déjame en paz.
-Ni lo sueñes....
Andrea le dio una patada en el estómago y salió corriendo, pero Raúl la volvió a coger y le pegó en la cara, pero como ella cogió un puñado de arena del suelo, se lo echó en los ojos y salió corriendo para esconderse. Esa suerte tuvo, por que Raúl no la vio y ella pudo irse a su casa corriendo.
Al llegar no le dirigió la palabra a su hermano, aunque él no quería dejar de hablarse con su hermana e intentó solucionar las cosas, pero como Andrea era muy cabezota no quiso solucionar nada.
-En serio, no quiero dejar de hablarme contigo por esto-dijo Gonzalo-
-No es una simple tontería. Han abusado de tu hermana y a ti te dá igual. Pues nada Gonzalo, sigue creyéndotelo, que me parece mentira que todavía no conozcas a Raúl. Se lo montó bien el imbécil para que todos os volviérais en contra mía.
-Mira yo no creo a ninguno porque no tengo pruebas de lo sucedido.
-¿Pero tú que más pruebas necesitas para ver que Raúl es un mentiroso?. Y encima dices que no crees a ninguno. Mira, deja de intentar arreglar las cosas que sólo lo estás empeorando.
Andrea se fue a su habitación y no salió de allí en todo el día.

                                                                     +++
Pasaron dos meses y medio, y todo seguía igual: Andrea seguía enojada con su hermano por no creerla, ya habían pasado seis meses desde que habían estado la primera noche en Santa Bárbara, y Borja hacía con su novia cinco meses. De pronto, Borja, Raúl y Catalina entran dentro de la casa de los hermanos y se sientan para contar una buena noticia, y mala por otra.
-¿Y ahora qué pasa?-preguntó Andrea desanimada, como un zombie-
-Tengo dos noticias. Una buena y otra mala, ¿por cuál empiezo?-contestó Borja-
-¿Qué mas dá?
-La buena es que los vigías ya no están vigilando desde anoche, y la mala es como si la Tierra se los hubiera tragado.
Los cinco compañeros se miraron entre ellos.
-Pues averigüemos los motivos-añadió Gonzalo-
-No tenemos tiempo, mañana sábado harán seis meses, en la iglesia cien años de nuevo, lo que esto quiere decir que....Andrea tiene que estar preparada y nosotros igual para salvarle la vida-dijo Borja-
-¿Y si Andrea no se vende?-preguntó Raúl-
-Moriremos todos.
-¡Fin de la historia!. Estoy preparada para lo que venga mañana, y me niego a venderme para esos extraños rituales, sólo para que esas personas tengan su trofeo. No me dá la gana de perder en este juego, y si hay que morir , pues se muere. Lo siento por vosotros, pero yo no lo acepto-Interrumpió Andrea-
-Ni yo. Me niego a perder a mi hermana para salvarnos a todos. Si hay que morir, lo haré a su lado-añadió Gonzalo-
Andrea le sonrió entre lágrimas y le dio un fuerte abrazo.
-Yo tampoco dejaré que mueras. Me niego a perder lo único que tengo en esta vida-dijo Borja-
-Y yo no perderé a mi mejor amiga-dijo Catalina-
Andrea les sonrió a los tres y los demás estaban esperando la contestación de Raúl, pero en vez de contestar o decir algo, se levantó de su sitio y se fue.
-¿Qué mosca le ha picado?-se preguntó Gonzalo-
-Está claro ¿no?. Él no dice nada porque quiere que Andrea muera-contestó Catalina-
-¿Y eso por qué?
-La quiere todavía, y saber que no tiene nada que hacer con ella le vuelve loco, por eso prefiere verla muerta.
-¿Y a eso lo llamas tu querer?
-Ya sé que no. Su prioridad es que está obsesionado con Andrea, y sólo vive por y para ella. Le dá rabia verla con Borja y eso lo quiere evitar, pero bajo ningún concepto lo solucionará matándose a sí mismo. Para él solucionarlo es acabando con ella.
-Pues a este paso no le hará falta, ya me queda menos-dijo Andrea-

FIN DEL CAPÍTULO 13, EL PRÓXIMO,
SÁBADO QUE VIENE =)
Por: Silvia Moratalla Fernándezz